A 70 años de la conferencia de Perón en el cierre del Congreso de Filosofía

Comunidad organizada y tercera posición

9 de abril de 1949

Por Juan Facundo Besson*

La Sesión de clausura del Congreso Nacional de Filosofía tuvo lugar en el Teatro Independencia el 9 de abril de 1949, a las 18, contando con la presencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación General Juan D. Perón, su señora esposa Doña María Eva Duarte de Perón, el Excmo. Señor Vicepresidente de la Nación, todos los Ministros que integran el Gabinete Nacional, los Señores Gobernadores de las Provincias de Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis), Rectores de las Universidades Nacionales, altas autoridades militares, eclesiásticas y civiles. Después de ser leídas nuevamente las ponencias finales del Congreso y las palabras del profesor Alberto Wagner de Reyna y del Rector de la Universidad Nacional de Cuyo Dr. I. Fernando Cruz, tuvo lugar la Conferencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación General Juan D. Perón.

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Breve análisis

Muchos pensadores y filósofos discurrieron sobre la conferencia que Perón presentó en el cierre del mencionado Congreso, ya que es en él donde solidifica los pilares fundamentales de la doctrina justicialista. Que no sólo sirvieron como base sustancial para su plan de gobierno y su guía jurídica que fue la Constitución de 1949, sino para posicionarse ante el mundo -apelando a lo más caro de nuestra tradición filosófica- con una nueva forma de concebir al hombre en la colectividad y nuestra posición ante las dos ideologías dominantes de ese momento.
Aquel discurso resulta un acontecimiento histórico de suma importancia, Perón afirma: “Nuestra acción de gobierno no representa un partido político, sino un gran movimiento nacional, con una doctrina propia, nueva en el campo político mundial”.
El objetivo de su disertación será expresar con claridad, como se señaló precedentemente la idea sintética de base filosófica, sobre lo que representa sociológicamente la tercera posición, ante el imperialismo norteamericano y el estatitismo soviético. Con relación a lo mencionado, Perón enfatizaba:
“Nuestra “tercera posición” es, precisamente, la alimentada por la certeza de que el hombre tiene un destino superior al de su mero desenvolvimiento como resorte productor (…) Nuestro hombre está de pie para una integración, no para una desesperanza. Está trabajando para una empresa de destino ético; su norte, en las relaciones con el Estado, es el impulso espontáneo de dividir el fruto. No puede odiar, porque le ha sido dado el amor. No puede sentir la “náusea”, porque se le ha mostrado, al fin, en el codo crucial de su visión, la imagen de su perfeccionamiento como individuo”. 
Con respecto a los objetivos individuales, señala Perón que la realización de la persona no puede ir en detrimento de la comunidad, ya que no habría posibilidad alguna de desarrollo personal en una Comunidad que no se desarrolla. En este sentido señala que:
“Si la felicidad es el objetivo máximo, y su maximación una de las finalidades centrales del afán general, se hace visible que unos han hallado medios y recursos para procurársela y que otros no la han poseído nunca. Aquéllos han tratado de retener indefinidamente esa condición privilegiada, y ello ha conducido al desquiciamiento motivado por la acción reivindicativa, no siempre pacífica, de los peor dotados. El egoísmo estaba destinado, acaso por designio providencial, a transformarse en motor de una agitada edad humana. Pero el egoísmo es, antes que otra cosa, un valor-negación, es la ausencia de otros valores, es como el frío, que nada significa sino ausencia de todo calor. Combatir el egoísmo no supone una actitud armada frente al vicio, sino más bien una actitud positiva destinada a fortalecer las virtudes contrarias; a sustituirlo por una amplia y generosa visión ética.
Difundir la virtud inherente a la justicia y alcanzar el placer, no sobre el disfrute privado del bienestar, sino por la difusión de ese disfrute, abriendo sus posibilidades a sectores cada vez mayores de la humanidad: he aquí el camino.” (…) “La humanidad necesita fe en sus destinos y acción, y posee la clarividencia suficiente para entrever que el tránsito del yo al nosotros, no se opera meteóricamente como un exterminio de las individualidades, sino como una reafirmación de éstas en su función colectiva”.
Con el objetivo en el bien común, con las acciones de gobierno destinadas a articular individuo y comunidad, el Estado tiene un rol fundamental para resolver esas tensiones entre los intereses individuales y lo colectivo. Se trata de un Estado llamado a intervenir con la finalidad de alcanzar la felicidad del pueblo, en este sentido Perón indica:
“Importa, por tanto, conciliar nuestro sentido de la perfección con la naturaleza de los hechos, restablecer la armonía entre el progreso material y los valores espirituales y proporcionar nuevamente al hombre una visión certera de su realidad. Nosotros somos colectivistas, pero la base de ese colectivismo es de signo individualista, y su raíz es una suprema fe en el tesoro que el hombre, por el hecho de existir, representa”. (…) “Nuestra comunidad tenderá a ser de hombres y no de bestias. Nuestra disciplina tiende a ser conocimiento, busca ser cultura. Nuestra libertad, coexistencia de las libertades que procede de una ética para la que el bien general se halla siempre vivo, presente, indeclinable. El progreso social no debe mendigar ni asesinar, sino realizarse por la conciencia plena de su inexorabilidad. (…) Esta comunidad que persigue fines espirituales y materiales, que tiende a superarse, que anhela mejorar y ser más justa, más buena y más feliz, en la que el individuo pueda realizarse y realizarla simultáneamente …”
Con la presentación de La Comunidad Organizada queda consolidada, también en la tradición del pensamiento político, las bases para la conformación de una nueva identidad política que irrumpió en nuestra historia nacional aquel 17 de octubre de 1945.

Adenda

Leer la Conferencia completa: Conferencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación, General Juan D. Perón

Ensayo de actualidad del Compañero Marcelo Gullo: 70 años después del Congreso de Filosofía de Mendoza, la Comunidad está des-organizada

“Fenomenologia del peronismo” del compañero Dr.Roy Carlos Williams (Coordinador de la Cátedra Juan Domingo Perón – FCPOLT-UNR). Necesaria guía para comprender el rol de la “Comunidad” en el ideario  justicialista: Presentación del Libro de Roy Williams; “Fenomenología del Peronismo” (Transcripción literal) Por Francisco José Pestanha.

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*Abogado (FDER-UNR). Coordinador del grupo de estudios e investigaciones “Arturo Sampay” (FDER – UNR). Miembro de la Cátedra Libre “Juan Domingo Perón” (FCPOLIT – UNR)

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